El extraño se acomoda en la frontera de la distancia sin nombre. En cada viaje se ausenta del mundo. Ahí donde ya no somos. Sabe que naufragar se convierte en una antigua forma de sobrevivir, de recomenzar a vivir, como si fuera un vicio. ¿Cuándo se está demasiado lejos? A veces sabe que vivir sin geografía, sin pertenecer a nada y a nadie, tal vez funciona como un filtro de identidad. Perderse es su escenario de purificación. Cada viaje le recuerda que es ese que aún difícilmente sobrevive, que todavía aún con dolor recuerda ser.



©BORONDO

All images made with iPhone SE

Internacional Center of Photography

Photobook edited by Alison Morley

New York, 2017. 


Using Format